El líder rebelde Corneille Nangaa, al frente de una coalición de grupos insurgentes que incluye al M23, ha asegurado que continuará su ofensiva hacia la capital de la República Democrática del Congo, Kinshasa, después de tomar el control de Goma, la ciudad más grande en el este del país. Nangaa declaró que su objetivo final es derrocar al gobierno del presidente Félix Tshisekedi
Leer también: Protestas en la República Democrática del Congo escalan en violencia y ataques a embajadas
En una alocución televisada tras la caída de Goma, Tshisekedi prometió una “respuesta vigorosa y coordinada” para recapturar el territorio perdido. “Tengan la seguridad de una cosa: la República Democrática del Congo no se dejará humillar ni aplastar. Lucharemos y triunfaremos”, aseguró el presidente la noche del miércoles.
Los combates en la región han provocado el desplazamiento de alrededor de 500.000 personas, empeorando la grave crisis humanitaria que ya afecta a la zona, según la ONU.
Leer también: Hamás libera a ocho rehenes en medio de un caos en el sur de Gaza
Tras tomar Goma, Nangaa afirmó que los rebeldes se quedarán en la ciudad y restablecerán los servicios básicos, ya que los suministros de electricidad y agua han sido cortados, y la comida escasea.