EVTV
Inmigración

Alemania refuerza sus controles fronterizos ante la llegada de migrantes desde Bielorrusia

Alemania anunció este domingo un refuerzo de sus controles fronterizos ante la llegada de un número creciente de migrantes desde Bielorrusia y Polonia y consideró «legítimas» las medidas de este tipo adoptadas por el gobierno polaco.

Este anuncio se produjo después de que la policía alemana interviniera en la frontera con Polonia durante la pasada madrugada para dispersar a una milicia de ultraderecha que quería patrullar esa zona para expulsar a los migrantes que intentaran entrar a Alemania.

La policía dispersó a unos 50 simpatizantes ultras que se desplazaron hasta Brandeburgo, en el este de Alemania, ante la llamada del grupúsculo neonazi «Tercera Vía», considerado violento y peligroso por los servicios de inteligencia.

Durante esta operación policial, requisaron un machete, una bayoneta, palos, bombas de aerosoles y gas pimienta.

En medio de este contexto, el ministro alemán del Interior, Horst Seehofer, dijo que reforzarían los controles en la frontera con Polonia con la movilización de 8.000 policías suplementarios.

«Si es necesario, estoy preparado para reforzarlos aún más», añadió en declaraciones al periódico Bild.

Según las autoridades alemanas, más de 5.000 migrantes llegaron este año a Alemania desde Bielorrusia pasando por Polonia.

Un supuesto traficante de personas fue detenido el sábado, después de que encontraran en una furgoneta, cerca de la frontera con Polonia, a 31 migrantes procedentes de Irak.

El conservador Seehofer también consideró «legítima» la voluntad de Polonia y de otros países del este de Europa de «querer proteger sus fronteras», incluso con la construcción de barreras con alambres de espinos.

Polonia pidió 350 millones de euros (407 millones de dólares) para construir un muro en su frontera con Bielorrusia.

Desde agosto, miles de migrantes, la mayoría de ellos procedente de Oriente Medio, intentaron llegar a los países de la Unión Europea a través de la frontera con Bielorrusia.

Los dirigentes europeos sospechan que este fenómeno está siendo incentivado por Minsk como represalia a las sanciones impuestas por la UE a las autoridades bielorrusas.

AFP