Un grupo de países ricos prometió a Indonesia un fondo de 20.000 millones de dólares para ayudar a reducir la dependencia del carbón del país organizador de la actual cumbre del G20, indicó el martes la Casa Blanca.
Estados Unidos, Japón, Canadá y seis países europeos firmaron un acuerdo con Yakarta durante la cumbre del G20 en Bali para asegurar una «transición justa del sector energético» en una economía muy dependiente del carbón, señaló un comunicado publicado por la Casa Blanca.
En virtud de este acuerdo, Indonesia, el tercer país del mundo con más superficie selvática, se comprometió a alcanzar la neutralidad de carbono para 2050, diez años antes de lo previsto, y a casi doblar su generación de energía renovable en 2030.
El presidente indonesio, Joko Widodo, saludó el pacto como un modelo que puede ser replicado en otros países para poder alcanzar los objetivos de la lucha contra el cambio climático.
«Indonesia está comprometida a usar nuestra transición energética para alcanzar una economía verde e impulsar el desarrollo sostenible», dijo Widodo, citado en el comunicado estadounidense.
Los patrocinadores del acuerdo dijeron que Indonesia, con una de las mayores reservas de carbón del mundo, se comprometió a un importante giro hacia la energía limpia a cambio de esta financiación que se repartirá durante los próximos tres a cinco años.
El presidente estadounidense Joe Biden alabó el «enorme liderazgo» de Indonesia para sellar este acuerdo.
«Los consiguientes nuevos y acelerados objetivos demuestran cómo los países pueden recortar drásticamente las emisiones y aumentar su energía renovable mientras se comprometen a crear empleos de calidad y proteger el estilo de vida de sus comunidades», añadió.
Indonesia había cuestionado los términos de un acuerdo de 2021 para acabar con la deforestación para 2030 firmado por un centenar de países, incluido este archipiélago del sureste asiático, porque entendía que podía lastrar su propio desarrollo económico.
La donación anunciada el martes forma parte de una serie de proyectos anunciados bajo el paraguas de una alianza de inversión en infraestructuras de países desarrollados que busca contrarrestar el plan chino de la Franja y la Ruta.
Esta alianza prometió fondos para proyectos de transformación digital en el Pacífico, inversiones en minería sostenible de níquel y cobalto en Brasil o financiación de plantas solares en Honduras.
AFP