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+DETALLES | Este es el monstruo de Tenerife

El cuerpo de una niña de seis años que fue raptada junto a su hermana por su padre fue descubierto en el fondo del mar cerca de la isla de Tenerife, España, tras semanas de intensa búsqueda, suscitando este viernes conmoción en España.

Olivia, de seis años, y Anna, de uno, fueron dadas por desaparecidas a finales de abril en la isla del archipiélago atlántico de Canarias, España, luego de que su padre hiciera una última llamada “con un tono de despedida” a la madre, de la que estaba separado, indicó a la AFP un portavoz de la Guardia Civil.

Al día siguiente, un barco perteneciente al padre y la silla de bebé utilizada por Anna fueron encontrados a la deriva en el mar cerca de Tenerife, lo que llevó a las autoridades a iniciar pesquisas en las inmediaciones.

Luego de días de una intensa búsqueda, con la ayuda de un buque oceanográfico y un robot submarino, que copó bastante espacio en los medios españoles, en la tarde del jueves fue hallado un cuerpo en el fondo del mar. Y se confirmó la peor noticia: Se trataba de Olivia, confirmó el portavoz.

Las autoridades siguen buscando a Anna y al padre en el Atlántico

Según fuentes cercanas a la investigación citadas por la prensa, el padre de las dos niñas fue visto, el día de su desaparición, cargando sacos en su barco. El cuerpo de Olivia fue hallado a mil metros de profundidad dentro de una bolsa atada al ancla de la embarcación, de acuerdo a los medios.

Es “lo que menos podíamos esperar. Todos estábamos esperanzados en tener a las niñas y que Tomás Antonio Gimeno, de 37 años, (el padre) las estuviera cuidando”, indicó a la televisión pública TVE el portavoz de la familia, Joaquín Amills, condoliéndose de Beatriz Zimmerman, la madre de las pequeñas.

Una madre lo conoce todo

El pasado 27 de abril, Gimeno no devolvió a sus hijas a la hora acordada con su expareja, y le avisó por teléfono que su madre no las volvería a ver, ni a él tampoco. Aterrada y conociendo el temperamento impulsivo de su ex, Zimmerman lo denunció inmediatamente, lo que llevó a la Guardia Civil a actuar enseguida y calificó el hecho de alto riesgo.

Antes de encontrar el cuerpo, días previos el buque que investigaba ubicó en el fondo marítimo un tanque de buceo de oxígeno, propiedad del padre de las niñas y un edredón, lo que dio pie a las sospecha de que estaban cerca sus objetivos, temiendo el peor final pese a la esperanza que todavía mantenía Zimmerman.

Tres días después aparecieron las dos bolsas en el fondo marino. Ese fue el mismo lugar donde Gimeno había conectado su móvil por última vez.

Por los momentos, el cuerpo de Olivia está en el Instituto Anatómico Forense para su análisis, identificación y para intentar determinar la causa de muerte.

Hombre violento

Gimeno tenía antecedentes de ser un hombre impulsivo, violento. Uno de los primeros hechos de agresiones se registró en agosto pasado cuando atacó a la nueva pareja de Zimmerman. Se trata de un belga de 60 años a quien el “monstruo de Tenerife” acusaba de ser “demasiado viejo” para criar a sus hijas, situación que lo enfurecía. Identificado como Eric D., el hombre era además el jefe de su ex. Aquella vez los sorprendió en el exterior de una cafetería. Comenzó a golpear al hombre y luego arrastró a quien fuera su esposa. Pero decidieron no radicar ninguna denuncia.

Las autoridades arman el caso

De acuerdo con la reconstrucción hecha por medios españoles, aquella noche del 27 de abril pudo haber sido el momento en que la vida de Olivia y Anna se apagó. Ese día, las cámaras de seguridad del Puerto Deportivo Marina de Santa Cruz donde estaba amarrada la embarcación de Gimeno, capturó imágenes del sospechoso cargando la lancha con varias bolsas.

Debió hacer dos viajes para transportar todo. Zarparía dos veces. Según muestran las grabaciones, estaba solo, sin las niñas. Cuando retornó, pasadas las once y diez de esa noche, en la embarcación no había rastros de lo que había cargado. ¿Ya se había deshecho de los cuerpos de sus hijas? A las pocas horas ya no se sabría nada más de él, había vuelto a embarcarse.

Al día siguiente, su lancha -de seis metros de eslora y un solo camarote- fue encontrada a la deriva cerca del puerto de Güímar, sin rastro del hombre o de sus dos hijas pequeñas. Un día después, cuando se encontró la embarcación, la policía dijo que habían detectado restos de sangre en el bote, pero no hallaron indicios de que fueran de las menores. Las (peores) sospechas crecían.

De acuerdo con la Guardia Civil, una de las posibilidades es que el hombre usara el tanque de oxígeno y la manta para hundirse con ellos hasta el fondo del mar. Ahora las autoridades buscan el ancla y el cinturón de ocho kilos de plomo que Gimeno llevaba en la lancha junto con el oxígeno y que podrían haberle servido para hundir también a sus hijas.

Los investigadores creen que con estos elementos Gimeno preparó lastres para él y sus hijas, y según una de las hipótesis que manejan, ubican el primer lastre con las niñas el día de la desaparición -27 de abril- entre las 9 y las 11:30 de la noche, período de tiempo en el que estuvo en su barco antes de volver al puerto.

Después haría más llamadas a la madre de Anna y Olivia, hasta que su teléfono se quedó sin batería y fue a una gasolinera para cargarlo. Luego regresó al puerto y zarpó en su barco. Entonces pudo haberse lanzado al mar con el cinturón de ocho kilos amarrado en el cuerpo, y al contacto con el agua, su celular se habría apagado definitivamente.

“Cuestión de Estado”

El descubrimiento del cuerpo de Olivia provocó una conmoción en el país. En varias ciudades canarias se guardó un minuto de silencio en las instituciones públicas.

“No puedo imaginar el dolor de la madre de las pequeñas Anna y Olivia, desaparecidas en Tenerife, ante la terrible noticia que acabamos de conocer”, tuiteó la noche del jueves el presidente del gobierno, Pedro Sánchez.

“No hay palabras para acompañar a Beatriz en estos momentos de terrible dolor. Esta violencia que se ejerce contra las mujeres madres para golpear donde más duele es una cuestión de Estado”, publicó en la red social la ministra de Igualdad, Irene Montero, del partido Podemos, que gobierna en coalición con los socialistas de Sánchez.

La reina Letizia expresó en un acto público su “dolor” y “tristeza” al evocar el hallazgo de Olivia, así como la muerte de otra menor: Rocío, de 17 años, quien luego de desaparecer a principios de junio fue hallada descuartizada cerca de Sevilla (sur). Su exnovio y padre de su bebé confesó el asesinato el jueves.

En España, 39 menores fueron asesinados por sus padres o por las parejas o exparejas de sus madres desde 2013, según cifras oficiales.

Varios colectivos feministas convocaron manifestaciones el viernes por la noche en distintas ciudades de España para repudiar los recientes crímenes así como el recrudecimiento de los asesinatos machistas desde comienzos de año en este país, donde la lucha contra la violencia contra las mujeres tiene mucha visibilidad.

 

 

Con información de AFP