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Dos personas perdieron la vida en un ataque en Tel Aviv

Tel Aviv

Un ataque dejó este jueves al menos dos muertos y numerosos heridos en Tel Aviv, donde se produjeron escenas de caos, en un nuevo episodio de este tipo en las últimas semanas en Israel y Cisjordania.

El servicio de emergencias israelí Magen David Adom, el equivalente de Cruz Roja en el país, declaró que 16 heridos habían sido trasladados a hospitales locales.

«Hemos recibido hasta ahora a 10 heridos, pero a pesar del esfuerzo de los médicos, dos murieron», indicó el hospital Ichilov en un comunicado, añadiendo que cuatro heridos «se hallan en un estado crítico».

«Hay personas con heridas graves, sobre todo en el pecho, el abdomen, y algunos en la cara», declaró a la AFP el director de este centro, Ronni Gamzu.

Testigos refirieron a la AFP haber presenciado escenas de caos en el centro de Tel Aviv, donde la policía procedió a un importante despliegue, y haber escuchado disparos.

«Hay un ambiente de guerra, con soldados y policías por todas partes (…), han registrado el restaurante, hay gente que llora y personas que corren por todas partes», contó a la AFP Binyamin Blum, empleado en un establecimiento cerca del lugar donde se produjo el ataque.

«Lo encontraremos»

La policía israelí pidió a la población que no salga a la calle para evitar convertirse en blancos, mientras sus agentes tratan de localizar al responsable.

«El terrorista se ha fugado y hacemos todo lo que podemos para encontrarlo», dijo en la calle Dizengoff la portavoz de la policía israelí, Mirit Ben Mayor. Otro portavoz, Baruch Honig, indicó que más de 1.000 agentes fueron desplegados en la ciudad.

El primer ministro israelí, Naftali Bennett, seguía los hechos desde el cuartel general del ejército en Tel Aviv, donde se entrevistó con altos responsables de seguridad con los que decidió «reforzar» la presencia policial y militar en Tel Aviv.

«Ha sido una noche muy difícil (…) Donde sea que esté el terrorista, lo encontraremos. Y cualquiera que lo ayude directa o indirectamente, pagará un precio», dijo el primer ministro en un comunicado.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, condenó el «ataque terrorista» y aseguró que estaban en «contacto regular con sus socios israelíes, con quienes se posicionan frente al terrorismo sin sentido y la violencia».

Se trata del cuarto ataque en poco más de dos semanas en Israel.

La semana pasada, un palestino de la Cisjordania ocupada mató abriendo fuego desde su vehículo a cinco personas (entre ellos dos ucranianos y un policía árabe israelí) en la ciudad judía ortodoxa de Bnei Brak, cerca de Tel Aviv.

Unos días después, dos policías murieron en un tiroteo reivindicado por la organización yihadista Estado Islámico (EI) en Hadera (norte).

El 22 de marzo, una persona vinculada al EI mató a cuchilladas y con un vehículo kamikaze a cuatro israelíes, dos hombres y dos mujeres, en la ciudad de Beersheva (sur de Israel).

El atacante fue identificado como un profesor condenado en 2016 a cuatro años de cárcel por planear viajar a Siria para luchar junto al EI y apología de esa organización.

A raíz de estos ataques, la policía y los servicios de seguridad interior israelíes detuvieron a decenas de personas por su supuesta relación con el EI.

Al menos tres combatientes de la Yihad Islámica, el segundo movimiento armado islamista más importante de los Territorios palestinos por detrás de Hamás, murieron la semana pasada durante un tiroteo relacionado con operaciones policiales en Yenín.

El ataque en el centro de Tel Aviv se produce cuando las fuerzas de policía israelíes se disponen a activar la alerta máxima ante el primer rezo del ramadán, el mes del ayuno musulmán, en la Explanada de las Mezquitas de Jerusalén, el viernes.

Hamás habló el jueves de una «operación heroica» y la Yihad Islámica «celebró» un ataque que considera como una «respuesta natural» a los «crímenes» de Israel, entre ellos la operación en Yenín.

El año pasado se produjeron enfrentamientos entre palestinos y policías israelíes durante las concentraciones por el ramadán en Jerusalén este, sector ocupado por Israel desde 1967.

AFP