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EEUU permitiría negocios de Chevron con el régimen si retoma diálogo con la oposición

El gobierno de Joe Biden se estaría preparando para reducir las sanciones impuestas al régimen de Nicolás Maduro para permitir que Chevron Corp. reanude el bombeo de petróleo en Venezuela y a cambio se reanudarían las conversaciones con la oposición para discutir las condiciones necesarias que lleven a celebrar elecciones presidenciales en 2024.

Estados Unidos, el régimen y algunas figuras de la oposición venezolana también habrían llegado a un acuerdo que liberaría cientos de millones de dólares en fondos estatales venezolanos congelados en bancos estadounidenses, para pagar las importaciones de alimentos, medicinas y equipos para la maltrecha red eléctrica del país y sistemas de agua municipales, según publicó WSJ.

Los funcionarios estadounidenses advirtieron que el acuerdo podría fracasar, ya que depende de que los principales asesores de Maduro reanuden las conversaciones con la oposición de buena fe.

Si el acuerdo se lleva a cabo y se permite que Chevron, junto con las empresas de servicios petroleros de Estados Unidos, vuelvan a trabajar en Venezuela, solo colocaría una cantidad limitada de petróleo nuevo en el mercado mundial a corto plazo.

Venezuela fue una vez un importante productor de petróleo, bombeando más de 3,2 millones de barriles por día en la década de 1990, pero la industria estatal colapsó durante la última década debido a la falta de inversión, la corrupción y la mala gestión. Las sanciones impuestas por la administración Trump afectaron aún más la producción y obligaron a las empresas occidentales a abandonar el país.

Cualquier cambio en la política de Estados Unidos que traiga de vuelta a las compañías petroleras occidentales enviaría una señal psicológica al mercado de que hay más suministro en camino, dijeron las personas. La noticia de un posible acercamiento estadounidense a Venezuela está surgiendo justo cuando los países de la OPEP+ liderados por Arabia Saudita y Rusia acordaron reducir la producción en respuesta a la caída de los precios del petróleo, lo que enfureció a la administración Biden.

Con información de WSJ.