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Samark López Bello: El empresario venezolano que le huye a EEUU

Samark López Bello

Conozca quién es Samark López Bello, después de ser buscado por la justicia de EE.UU, un fugitivo de la justicia estadounidense, empresario venezolano y además, acusado de lavar dinero del narcotráfico, bajo el informe de InSight Crime. 

En el año 2017, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, señaló a López Bello como testaferro de Tareck El Aissami, ex vicepresidente venezolano, quien además, desde junio de 2018 dirige el Ministerio de Industrias y Producción Nacional.

El empresario venezolano se ha encargado de negar las acusaciones pero no la vinculación con El Aissami, según Insightcrime.

El acusado, comenzó a figurar desde el año 2013 por su presunta vinculación en la compra de la Cadena Capriles, siendo este uno de los medios más antiguos y con mayor alcance de audiencia en Venezuela.

La Cadena Capriles, posteriormente hizo un cambio drástico en su línea editorial  para favorecer al Gobierno.

Sin embargo, su relación con el Estado a través de negocios turbios data de muchos años antes y abarca rubros como la construcción, alimentación, el sector petrolero y hasta la importación de árboles navideños.

Historia

Los nexos de Samark López Bello con el  régimen de Maduro, datan de al menos 10 años atrás.

Entre el 2000 y el 2008, el economista trabajó como director de Planificación y Presupuesto en la gobernación del estado Mérida durante la gestión de Florencio Porras.

Pero, su contrato cesó por petición de Porras quien luego sugirió que López había estado involucrado en hechos de corrupción.

En ese momento, López Bello inició una relación con Tareck El Aissami, cuando este último era presidente de la Federación de Centros Universitarios de la Universidad de Los Andes.

Posterior a su salida de la gobernación, y a pesar de una demanda en 2007 por el Banco de Venezuela por mantener una importante deuda con la entidad, López ingresa al sector privado.

El Empresario 

En esta etapa se inició como propietario de cinco empresas en Venezuela: Profit Corporation, C. A., Alfa One, C. A., SMT Tecnología, Grupo Sahect, C. A y Servicios Tecnológicos Industriales, C. A. También estableció contratos con el Estado a través de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) y el Ministerio de Interior y Justicia (dirigido por El Aissami entre 2008 y 2012).

Sin embargo, fue hasta 2013 que López Bello comenzó a volverse relevante al vincularse con la compra de la Cadena Capriles.

La venta de la empresa periodística fue motivo de cuestionamientos, debido a la discrecionalidad en torno a sus compradores, y el cambio de la línea editorial de sus marcas, que comenzó a favorecer al gobierno.

Su rápido crecimiento como empresario lo llevó a poseer varias empresas en Estados Unidos: MF Food Service, LLC, LH Industries Supplies INC y Sahect Holding LLC.

En Panamá estuvo al frente de Yakima Trading Corp, una compañía creada en febrero de 2002, de la que fue designado presidente en 2014. Yakima tuvo varios intercambios comerciales con el estado venezolano, incluida la venta de 5.712 piezas de viviendas prefabricadas a Pdvsa Industrial.

La refinadora estadounidense Citgo, filial de Pdvsa, también intentó firmar un contrato con una empresa propiedad de López Bello, según denunció una exdirectora de recursos humanos de la compañía, ante un tribunal de Texas.

Una investigación del portal periodístico Armando.info lo relaciona también con la empresa Postar Intertrade Limited, que estableció contratos para la importación de árboles de navidad, en 2016, con la Corporación Venezolana de Comercio Exterior (Corpovex). Posteriormente, Postar Intertrade acordaría también la venta de cajas de alimentos, con la misma empresa estatal venezolana, como parte de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción.

El 13 de febrero de 2017, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos señalo a López como testaferro de El Aissami, quien estaba acusado de delitos de narcotráfico.

López se defendió ante las acusaciones de la autoridad fiscal estadounidense en su blog personal, alegando que su inclusión en la lista no estaba justificada, pues él se consideraba un hombre de negocios legítimo.

Aproximadamente dos años después, el 8 de marzo de 2019, el gobierno estadounidense emitió una nueva acusación en contra El Aissami y López.

Se trató de presuntamente violar las sanciones impuestas por Washington en 2017 al trasladarse desde Rusia a Venezuela usando aviones privados provistos por empresas establecidas en Estados Unidos.

El 12 de mayo de 2019, la Procuraduría Especializada de Antilavado de Activos, acompañada de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) y agentes federales de los Estados Unidos, allanaron dos villas de un complejo turístico de Verón, Punta Cana, presunta propiedad de López.

En la intervención se encontraron US$ 25.000 y 18.000 euros, tres vehículos todo terreno, más de 30 relojes de distintas marcas, prendas preciosas, documentos y otras evidencias, las cuales están en poder del Ministerio Público.

Actividades criminales

Desde su primera incursión en la administración pública, López es vinculado con delitos de corrupción.

Después de su salida de la gobernación de Mérida, el entonces gobernador, Florencio Porras, lo acusó de cobrar sobornos para adelantar trabajos de infraestructura.

Pero las acusaciones no impidieron que luego de ser removido por el exgobernador, incursionara en el sector privado con al menos 13 empresas nacionales e internacionales.

Con ellas, consiguió asegurar importantes y turbios contratos con el Estado venezolano.

El ejemplo más evidente de este nexo quedó al descubierto por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos que, en febrero de 2017, lo acusó de ser testaferro de Tareck El Aissami, y de estar vinculado con su red de narcotráfico, a través del lavado de dinero.

El comunicado del ente norteamericano señala a López como “un líder clave para El Aissami”, que lava sus ganancias producto del tráfico de drogas con la compra de activos, y el manejo de acuerdos comerciales en su nombre.

López se defendió de las acusaciones de la justicia estadounidense, pero no negó su vínculo con El Aissami. El actual ministro de Industrias y Producción Nacional tampoco negó sus conexiones. Ambos enfrentan cargos por incumplir con las sanciones impuestas por el Departamento del Tesoro. Pese a los esfuerzos de Estados Unidos por capturar a López Bello, este todavía se mantiene prófugo.

Geografía

El emporio empresarial corrupto de Samark López Bello, conformado por 13 empresas, abarca a Venezuela, Estados Unidos, Panamá, Islas Vírgenes Británicas y Reino Unido. Está vinculado también, indirectamente, a una empresa con sede en Barbados.

López también está acusado, por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, de ser testaferro de Tareck El Aissami, con quien estaría asociado para lavar el dinero proveniente del narcotráfico.

El Aissami, ex vicepresidente ejecutivo de Nicolás Maduro, es acusado por la justicia estadounidense de facilitar el envío de drogas desde Venezuela hacia México y Estados Unidos, con el control de rutas de drogas a través de los puertos en Venezuela.