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¿Por qué una inflación de 234 % en Venezuela no es un logro, sino “muy mala noticia”?

El gobierno del presidente Nicolás Maduro aseguró esta semana que la inflación del año pasado en Venezuela fue de 234 % y celebró la cifra como parte de un proceso de desaceleración del alza de precios en los últimos tiempos, pero los expertos advierten que no son más que “malas noticias” para la economía del país.

Si bien el Banco Central de Venezuela aún no ha publicado sus cifras oficiales sobre la economía nacional en 2022, la vicepresidenta Delcy Rodríguez reveló la tasa de inflación de los últimos 12 meses durante una reunión con empresarios de Turquía.

La cifra de inflación de 234 % contrasta con la de 305,7 % que publicó el Observatorio Venezolano de Finanzas, un organismo integrado por economistas independientes y voceros que suelen criticar las políticas económicas del chavismo.

Ambos cálculos colocan a Venezuela en la segunda posición de las inflaciones más altas del mundo, solo después de Zimbabue, cuya alza de precios en 2022 fue de 339,7 %. Les siguen el Líbano, en tercer lugar, con 122 %, y Argentina, con 94,8 %, de acuerdo con las publicaciones oficiales de sus respectivas instituciones.

Los niveles inflacionarios presentados por la mano derecha del presidente Maduro son inferiores que los registrados en 2021, de 686 %, según el Banco Central, pero significan que los precios de bienes, servicios y productos se triplicaron en apenas 12 meses.

“Pareciera que es un número muy bajo” en comparación con lo constatado por investigadores independientes y académicos en Venezuela durante todo el año pasado, opina el economista y docente universitario Luis Oliveros.

“A pesar de que es una inflación menor, es una muy mala noticia. Había una proyección de que la inflación podía dar signos de estar cercana a 100 %. El brinco inflacionario de agosto, noviembre y diciembre echó por tierra todo esto, pero dejó en evidencia que el plan antiinflacionario del gobierno tiene fallas importantes”, dijo Oliveros a la Voz de América.

Apenas en febrero pasado, economistas y especialistas financieros dieron por terminado un lapso de 50 meses continuos de hiperinflación en Venezuela. Ese hito anidó esperanzas en el gobierno de Maduro, empresarios privados y organismos multilaterales, como la CEPAL, de que la nación suramericana experimentaría un rebote positivo en su economía.

Manuel Sutherland, economista y director del Centro de Investigación y Formación Obrera (CIFO), también duda de la precisión de la cifra de Rodríguez.

“Lo que se siente en la calle es que los precios aumentaron cuatro veces. La cifra del Observatorio Venezolano de Finanzas es más adecuada. Venezuela ya tendría 6 años con inflaciones de tres dígitos”, de ser cierta la revelación de la vicepresidenta, comenta.

Sin optimismos

Oliveros, también decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Metropolitana de Caracas, subraya que la cifra inflacionaria que maneja el gobierno madurista da un promedio de alza de precios superior a 20 % cada mes.

La inflación se disparó entre noviembre y diciembre, apunta, mientras enero no parece dar síntomas de mejoría.

“Comenzó muy mal. Ha aumentado la tasa de cambio en 21 %. Pinta mal”, dice, ante la alta probabilidad de que el gobierno venezolano aumente los salarios en breve en respuesta a protestas en las calles de trabajadores de la administración pública.

La firma consultora FocusEconomics proyecta que la inflación de Venezuela en 2023 será de 189 %, la mayor de Latinoamérica por amplísimo margen. Oliveros admite que será un nivel “ciertamente menor” al registrado en los últimos años, pero no se esperanza.

“Lo que vimos en noviembre y diciembre (de 2022) no es para ser optimistas. El gobierno hablaba de que la inflación en el resto del mundo estaba subiendo. Ya la inflación está bajando de manera acelerada, ya esa excusa tiene que dejarla a un lado”, asevera.

Sutherland, por su parte, no observa ánimos de cambio en las políticas económica, cambiaria, fiscal y monetaria del gobierno de Maduro. “Cree que ha hecho un extraordinario trabajo, no reconoce los errores y ahora va más allá. Los vende como resultados positivos, cuando son tremendamente malos”, asegura.

¿Genialidad o caos?

Nicolás Maduro Guerra, hijo del presidente, diputado y miembro de la delegación negociadora del oficialismo en los diálogos de Ciudad de México, dijo que su padre era “un mago de la economía” y que, por ello, “tiene que dar clases en Harvard” sobre cómo administrar un país “a pesar de todos los problemas”, como las sanciones económicas.

Sutherland dice notar que el chavismo sigue repitiendo “errores muy graves” en materia económica, sin embargo, como la “monetización del déficit fiscal”.

“Cubrir los huecos fiscales con dinero sin respaldo causa inflación. Eso es tremendamente sabido desde hace siglos, pero el gobierno insiste en hacer esa política y hacerle daño a las personas más vulnerables que viven de sus salarios e ingresos en bolívares”, reprochó.

Venezuela vive “una contracción monetaria muy fuerte”, con una liquidez de solo 950 millones de dólares, cuando en 2011 era de 47.000 millones de dólares.

“Tenemos una inflación que es 100 veces mayor que la de la mayoría de los países del mundo, como Bolivia y el Caribe. No hay créditos”, dijo el experto, y lamentó que esa coyuntura le haga pensar que es “imposible” mantener un proceso de recuperación realmente sólido.

Voz de América