EVTV
Destacados

Cabo Verde destituyó al funcionario que se habría reunido con Nicolás Maduro

Por «infracción de los deberes inherentes al administrador público y desvío del objeto de las funciones» el Gobierno de Cabo Verde habría destituido a Fernando Gil Évora del cargo de Presidente del Consejo de Administración de EMPROFAC, según reportan medios locales.

La destitución, comunicada en nota enviada a las redacciones, entra en vigor de forma inmediata y se enmarca legalmente en el Estatuto del Gestor Público.

Aunque en el comunicado no se adelantan los detalles que habrán llevado a esta decisión tomada hoy, «en virtud de la Resolución Unánime nº 27 del 21/08/2020, del accionista único, Estado de Cabo Verde, de EMPROFAC, SA» el nombre de Evora junto a otro funcionario fue difundido en una nota de El Nuevo Herald, como los dos funcionarios que estuvieron en días pasados en Venezuela para una reunión con el dictador Nicolás Maduro.

El nombre de la denominada PCA de la Compañía Nacional de Productos Farmacéuticos (Emprofac) está envuelto en una polémica por un supuesto envío de emisarios caboverdianos a Caracas (Venezuela) para iniciar contactos con el presidente Nicolás Maduro a raíz de de la detención de Alex Saab.

Alex Saab Morán, la presunta frente de hierro de Maduro, fue detenido el 12 de junio, durante una escala técnica en la isla de Sal, y espera desde el 16 de julio el fin del proceso de extradición a Estados Unidos.

El  gobierno, sin embargo, negó  haber enviado emisarios o “alguna misión a la República Bolivariana de Venezuela”, destacando que Cabo Verde es un estado democrático de derecho, donde los tribunales son independientes y las garantías de defensa se aplican a todas las personas.

«El Gobierno de Cabo Verde advierte que cualquier acción, contacto o ‘gestiones’ fuera del marco institucional y la representación oficial son responsabilidad exclusiva de sus autores y no vinculan al Estado de Cabo Verde», agregó en la nota aclaratoria.

Según la prensa internacional, que respondió una noticia de El Nuevo Herald, los presuntos emisarios fueron Gil Évora y Carlos dos Anjos, exdirector general de Turismo.