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Peseiro asegura que «Venezuela jugó su mejor partido», tras empatar con Ecuador 2 – 2

La valentía y guapura de la diezmada Venezuela encontró recompensa ante Ecuador este domingo en Rio de Janeiro, donde le empató 2-2 sobre la hora en la apertura de la tercera jornada del Grupo B de la Copa América-2021.

Ayrton Preciado, en el minuto 39, y Gonzalo Plata, en el 71, en una galopada digna de Usain Bolt, marcaron por la Tricolor que dirige el argentino Gustavo Alfaro, que se estrenó con derrota 1-0 ante Colombia y descansó en la anterior jornada.

La Vinotinto del portugués José Peseiro, con más de una docena de bajas por lesiones y covid-19, rescató un punto a través de Edson Castillo, en el 51, y de Ronald Hernández, en el 90+1, luego de debutar con revés 3-0 ante el anfitrión Brasil y empatar sin goles con los cafeteros.

«Ha sido el mejor partido (de Venezuela) porque conseguimos defender bien y atacar bien, por eso conseguimos el empate», dijo Peseiro tras el partido disputado en el estadio Olímpico Nilton Santos.

Con este resultado, el clasificado Brasil, que esta fecha reposa, es líder con seis puntos, seguido de Colombia (4), Venezuela (2), Ecuador (1) y Perú (0). Colombianos y peruanos se enfrentaban en segundo turno en Goiania.

En la penúltima jornada, el miércoles, Ecuador chocará con Perú en Goiania. Venezuela descansará y Brasil y Colombia cerrarán la fecha en Rio.

 

– Volverlo mortal –

El capitán ecuatoriano, Enner Valencia, advirtió la víspera que era imperativo anotar. La obviedad, aunque obviedad, tenía una doble finalidad: volver mortal a Wuilker Faríñez, tras su actuación superlativa ante Colombia, y motivar a sus compañeros de ataque.

El portero del Lens francés fue un verdadero pulpo ante los cafeteros. Para evitar que siguiera levitando, Ecuador bombardeó su área recién sonó el silbato, pero a diferencia del juego contra los colombianos, sus balas impactaron fuera de los tres palos.

Pervis Estupiñán guió, desde la izquierda, las embestidas ecuatorianas que, aunque fueron dominantes, exageraron la fórmula: centros y desbordes.

Así, Venezuela instauró sus once hombres en su terreno y les complicó por un rato el acceso a Faríñez hasta que Estupiñán encontró premio a sus esfuerzos. El lateral metió un tiro libre al área que fue desviado por Moisés Caicedo hacia Robert Arboleda, quien segundos antes de chocar con Faríñez la direccionó hacia Preciado.

Con el arco a disposición, el atacante del Santos mexicano le quitó el aura a Faríñez.

Como Valencia, la Vinotinto también había prometido goles luego de tres partidos consecutivos sin festejar (0-0 con Uruguay en el premundial y 3-0 contra Brasil y 0-0 contra Colombia en la Copa).

Aunque nadie puso en discusión su dignidad y garra en medio del debilitamiento por ausencias significativas, en sus anteriores salidas coperas el equipo de Peseiro sólo realizó un tiro directo a puerta.

 

– Cabezazo redentor –

Contra la Tricolor tuvieron mayor vocación ofensiva, especialmente con Cristian Cásseres y José Martínez, pero sufren sin Salomón Rondón, Yeferson Soteldo y Darwin Machís.

Martínez supo alejar los fantasmas de las bajas al adentrarse en la zona de Estupiñán para colar una pelota entre los centrales ecuatorianos. Íngrimo, Castillo cabeceó a gusto y venció a Pedro Ortiz.

«Esas desconcentraciones nos están costando estos puntos, pero hay que seguir insistiendo, entiendo que este es el camino», lamentó Alfaro.

Sacudido por el empate, Ecuador estuvo cerca de regresar a la ventaja pero Faríñez aún gozaba de divinidad. El golero le atajó un cabezazo bajo a Leonardo Campana que varios vieron adentro.

El respaldo de un arquero de esos quilates no puede sino motivar a un equipo, por más diezmado que esté. Venezuela probó con más corazón y empuje, y el cotejo intercambió de libreto: los venezolanos proponían, los ecuatorianos reculaban.

En el Nilton Santos el corredor jamaiquino Usain Bolt escribió tres veces su nombre en letras doradas. Cinco años más tarde, un ecuatoriano de Plata protagonizó otra cabalgata épica desde su propia área que, con un par de tropiezos, terminó en gol.

Pero la ‘presea’ de Ecuador fue efímera. Un pase largo halló la cabeza de Hernández, quien apenas inclinó su cuerpo hacia adelante para festejar como si fuera el tanto de una victoria, que en cierto modo lo fue.

 

Con información de AFP